Bloque ligero y fácil de desbastar
Fabricamos decorados de poliespán a medida para agencias de eventos, marcas, productoras y escaparatistas: fondos de escenario, arcos, paisajes y piezas de stand que pesan poco, se cortan a la medida del espacio y llegan pintados, listos para montar.
Un decorado se piensa al revés: primero el recinto, después la forma. Antes de cortar nada te preguntamos cuánto mide la puerta de carga, si hay montacargas, cuántas veces se va a montar y quién lo va a mover. Con esas respuestas decidimos en cuántas piezas va, dónde caen las juntas y qué protección necesita. Lo bonito viene después.
En interior suele bastar con imprimación y pintura. Fuera, el sol y la lluvia castigan el poliespán, así que lleva resina, poliurea o mortero, y anclajes pensados para el viento.
Que pese poco no quiere decir que se sostenga solo. Metemos refuerzo interior y puntos de anclaje según vaya colgado, apoyado o atornillado a la estructura del stand.
El poliespán, que en otras zonas llaman porexpán, se desbasta deprisa, acepta casi cualquier textura y una sola persona levanta piezas grandes. Su punto débil está en la superficie: sin protección, una uña lo marca.
Bloque ligero y fácil de desbastar
Fabricado a la medida real del espacio
Imprimación y pintura mate
Resina, poliurea o mortero por encima
Partimos de tu boceto, de un render o de unas medidas apuntadas en una servilleta. Lo pasamos a modelo 3D, lo dividimos en piezas transportables y te lo enseñamos antes de cortar.
Desbastamos el bloque, lijamos y aplicamos la capa que pide el uso: resina si la van a tocar, poliurea si va a recibir golpes, mortero si buscamos una piedra que engañe de cerca.
Imprimación, pintura y un montaje de prueba en el taller para revisar juntas. Después desmontamos, embalamos por módulos y lo montamos en destino o lo dejamos listo para tu equipo.
Pegados, mejor no. El poliespán se ablanda con el calor, y un foco halógeno a pocos centímetros acaba deformando la pieza o tostando la pintura. Con LED el problema baja mucho, pero conviene dejar aire alrededor. Si el diseño de luces mete aparatos dentro del decorado, pásanos el plano de iluminación: esa zona la reforzamos con capa dura y le dejamos ventilación.
Sin tratar, normalmente no. Cada recinto y cada organizador fija qué comportamiento ante el fuego exige a los decorados, así que lo primero es pedir su normativa de montaje. Con ese documento delante elegimos recubrimiento y tratamiento. Y si la feria no admite poliespán en esa zona, te lo decimos claro y buscamos otro material.
Los módulos numerados, un plano de montaje con fotos de la prueba que hacemos en el taller y la tornillería contada, con alguna pieza de repuesto. También un bote de cada color para tapar juntas y los roces del transporte, que siempre hay alguno. Si es la primera vez que lo montáis, podemos acompañaros por teléfono o en persona.
Depende de lo que lleve encima. Bien embalados y guardados en seco, los decorados de porexpán aguantan otra edición. El poliespán limpio se recicla; con mortero o resina ya no se separa, y tiene que ir a un gestor de residuos. Si una pieza merece quedarse, la reforzamos y pasa a ser una figura de poliespán fija o parte de una tematización permanente.
Mándanos a hola@kubikaestudio.com el boceto, las medidas del espacio y la fecha del evento. Trabajamos para empresas, agencias y productoras, y te respondemos con preguntas concretas.