Pensados para dentro, lejos del sol directo
Fabricamos muebles de resina personalizados para Madrid: mesas de epoxi con madera o sin ella, barras, mostradores y encimeras para restaurantes, hoteles, oficinas y tiendas. Salen de nuestro taller por carretera, bien embalados, hasta tu local.
No tenemos taller ni tienda en Madrid, y no vamos a fingir que sí. Los muebles de resina personalizados para Madrid salen de nuestro taller y viajan por carretera, embalados, enteros si caben o por tramos si no. Lo que necesitamos de ti son medidas reales del acceso.
En los edificios antiguos del centro, el portal y el ascensor mandan más que el plano. Mídelos antes de cerrar el diseño, porque la mesa tiene que pasar por ahí.
Calles estrechas, horario de carga y descarga y zonas de bajas emisiones. Si tu local está en Malasaña o en Las Letras, cuadramos contigo el día antes de cargar.
Una mesa de resina epoxi no es de piedra. El calor directo la marca y el sol de una terraza acaba amarilleándola, así que la pensamos para interior y con el uso real de tu local en la cabeza.
Pensados para dentro, lejos del sol directo
Barras largas que se unen en destino
O brillo espejo, según el pulido
Entrega y colocación en tu local
Primero nos mandas el plano o unas fotos del local con medidas, y el uso que tendrá la pieza. Te enviamos muestras de madera y de color para verlas con la luz del sitio.
Comprobamos que la madera está seca, montamos el molde y colamos la resina por capas, porque una colada gruesa de golpe se calienta y se agrieta. Después lijamos y pulimos.
La pieza sale embalada del taller por carretera y llega a tu local el día acordado. Si va por tramos, te explicamos cómo se unen y nivelan, o lo coordinamos con tu instalador.
Algo, con los años, y más cuanto más sol le dé. Lejos de la ventana apenas se nota; junto a un ventanal al sur, una resina transparente acaba cogiendo un tono miel. Trabajamos con resinas con filtro UV, que lo retrasan, y si la mesa va a pleno sol te proponemos ahumada, de color u opaca, que lo disimulan mucho mejor que la transparente.
Aguanta bien el agua, el vino y el paño con jabón neutro. Se raya con el uso, como cualquier superficie brillante, y una cazuela recién sacada del horno deja marca, así que en hostelería conviene salvamanteles. La ventaja es que se puede volver a pulir. Y un acabado mate disimula las rayas mucho mejor que el brillo espejo.
Sí, si está seca. Una viga antigua que sale de la reforma puede acabar siendo la mesa principal del local, pero si la madera aún tiene humedad se moverá dentro de la resina y acabará agrietándola. Tendrías que hacérnosla llegar al taller. La revisamos antes de aceptarla y, si no está lista, te avisamos.
Con una plantilla a tamaño real. En los locales antiguos de Madrid casi ninguna pared es recta, y una encimera o una barra hecha con cuatro cotas no encaja. Tu carpintero o tú hacéis la plantilla en cartón pluma o tablero fino sobre el hueco, marcando tomas y pilares, y nos la mandáis al taller. Cortamos la resina contra esa plantilla, no contra el plano.
Con el plano del local, la medida de la pieza y una foto del portal tenemos casi todo. Escríbenos a hola@kubikaestudio.com y te contestamos con propuesta de material y precio.