Pátina verde, oscura o pulida
Hacemos réplicas de esculturas en resina para museos, fundaciones, productoras y ayuntamientos. Tomamos molde o escaneamos el original y le damos un acabado que imita bronce, piedra o mármol. Para cuando la obra no puede viajar o no aguanta más en la calle.
El molde de silicona sobre la pieza da la copia más fiel, poro a poro. Pero exige que el original aguante: una policromía suelta, un dorado o una piedra que se deshace pueden quedarse pegados al molde. En esos casos escaneamos sin tocar y sacamos el positivo por impresión o tallado. Lo decidimos con el restaurador o el conservador, no por nuestra cuenta.
Con escaneado puedes tener la réplica ampliada o reducida, y el archivo sirve para futuras copias. Con molde directo, la copia sale al tamaño exacto del original.
Si quieres, marcamos la base como reproducción, con fecha y procedencia, para que dentro de unas décadas nadie la confunda con el original.
Parece bronce hasta que la levantas. El bronce en frío es resina con polvo metálico, pulida y patinada. La piedra y el mármol se imitan con cargas minerales, veladuras y, en exterior, la suciedad justa para que no destaque.
Pátina verde, oscura o pulida
Carga mineral y veta pintada a mano
Poro, textura y envejecido
O a otra escala, con escaneado
Revisamos fotos y estado de la pieza y nos confirmas que tienes los permisos. Con su conservador decidimos si se toma molde o se escanea, y si se hace donde está.
Silicona en capas con su contramolde, o escaneado sin contacto. Del molde sale el positivo en resina. Del escaneado, una impresión 3D de gran formato o un tallado que se repasa a mano.
Igualamos la pátina con fotos del original tomadas con la misma luz. Si la réplica va a la calle, barniz para intemperie y anclajes. Si va a un rodaje, peso mínimo y puntos de agarre.
Casi siempre. Primero, el del propietario de la pieza, porque hay que tocarla o escanearla. Si la obra aún no está en dominio público, también la autorización de quien tenga los derechos de autor, como recoge la Ley de Propiedad Intelectual. Te pedimos esos permisos antes de empezar, no después.
Sí, y con piezas que no salen de sala es lo normal. Trabajamos con las condiciones que marque el museo: sala cerrada o fuera de horario, productos aprobados por conservación y suelo y vitrinas protegidos. Su conservador está presente en las fases de contacto. Si el museo prefiere que nadie toque la pieza, escaneamos en el sitio y el molde se saca después de la copia impresa.
Se puede reconstruir, pero hay que llamarlo así: sin original no hay copia exacta. Con fotos de varios ángulos y alguna medida conocida, como la peana o una puerta al lado, modelamos en 3D; lo que ninguna foto enseña lo decidimos con un historiador. Es el caso de muchas imágenes destruidas en la Guerra Civil, que hoy se vuelven a encargar como escultura religiosa.
Una pátina pintada, sí: las manos se la comen justo donde más se toca. En las réplicas en resina para tocar teñimos la resina en masa o la cargamos con polvo de bronce, que con el roce brilla en vez de desteñirse, como la nariz de esas estatuas que todo el mundo acaricia. Y el barniz se elige para limpiarlo a diario con un paño húmedo.
Para empezar nos basta con unas fotos de la pieza, sus medidas, dónde está y para qué quieres la copia. Te diremos qué método usaríamos y qué necesitamos de ti.