Ligera para su tamaño, fácil de mover
Hacemos figuras de fibra de vidrio por encargo para ayuntamientos, parques, marcas y comisiones de fiestas: esculturas grandes que pasan años en la calle, en una rotonda o en lo alto de una fachada. Huecas, ligeras para su tamaño y bien ancladas. Con el mismo molde y el mismo laminado fabricamos piezas de fibra de vidrio a medida para obra e industria.
La fibra de vidrio es una piel de resina de poliéster reforzada con tejido de vidrio, laminada por capas dentro de un molde. Por eso las figuras de fibra de vidrio salen huecas, pesan mucho menos que las de piedra y no se pudren ni se oxidan. Lo que no hacen solas es tenerse en pie: el refuerzo interior y el anclaje son la mitad del trabajo.
Dentro va una estructura metálica, laminada contra la piel, que reparte el peso y recibe los anclajes. Sin ella, una figura alta acaba agrietándose por los tobillos.
Placas y varillas embebidas en el laminado, atornilladas a una zapata o a una peana. Te damos el peso y los puntos de anclaje para preparar la cimentación.
Fuera, el sol se come el color y el agua busca cualquier poro. Por eso damos imprimación, pintamos con esmalte de poliuretano y cerramos con un barniz con filtro UV.
Ligera para su tamaño, fácil de mover
Esmalte de poliuretano y barniz UV
Placas y varillas dentro del laminado
Un golpe se lija y se repinta
No todo lo que sale del molde es una figura. Para constructoras, arquitectos e industria laminamos carcasas de maquinaria, cúpulas y marquesinas, cornisas y paneles que imitan piedra, jardineras y moldes, en pieza única o en serie corta, a partir de tu plano o de una muestra. La fibra compensa cuando la forma es complicada, cuando el peso importa o cuando hay agua y salitre. Para una tapa plana y sencilla, la chapa plegada sale más barata, y te lo diremos. En tematizaciones la usamos para las rocas y fachadas que tienen que durar años en un parque.
Tapas para máquinas e instalaciones, tejadillos con curvas que en chapa darían mucha guerra y molduras que pesan mucho menos que la piedra original. Llegan ligeras a obra, sin óxido y con los insertos para fijarlas ya laminados.
Sacamos el molde de tu modelo o de una pieza que ya existe, como la cornisa rota de una rehabilitación, y de él sale la serie. El molde se paga una vez y cada copia sale más barata. Para tiradas largas hay procesos industriales que te saldrán más a cuenta.
Partimos de tu diseño o lo modelamos en 3D. Después sacamos el modelo a tamaño final en poliespán o en espuma, lo afinamos a mano y lo revisas antes de hacer el molde.
Sobre el modelo hacemos un molde por partes. Dentro aplicamos gelcoat y laminamos capas de fibra y resina. Al desmoldar unimos las partes y metemos el refuerzo interior y las placas de anclaje.
Repasamos las uniones y pintamos para exterior. La figura viaja entera o por partes según su tamaño y el acceso, y se monta sobre la base que ya tienes preparada.
Muchos si están bien hechas y se cuidan, pero poner una cifra sería adivinar: depende del sol que les dé, de si la gente las toca o se sube y del mantenimiento. En las esculturas en fibra de vidrio lo primero que envejece es la pintura, no el laminado, y un repaso de barniz de vez en cuando alarga mucho su vida.
Solo si la figura se diseña para eso desde el principio, con más capas, refuerzo donde se apoyan y sin aristas. En un parque infantil manda además la normativa de juegos, y conviene que la revise quien gestiona el espacio. Si es solo para mirar, dínoslo también: nos ahorra peso y a ti dinero.
Para una figura de mostrador que va a estar dentro, la fibra suele sobrar: una resina colada en molde da más detalle con menos trabajo, y lo tienes en figuras de resina personalizadas. Y si lo que buscas es una carcasa o un revestimiento, también lo laminamos: lo tienes más arriba, en piezas a medida.
No. Somos fabricantes de piezas de fibra de vidrio terminadas, no una tienda de material: no vendemos tejido, resina ni kits. Si vas a laminar tú, te conviene un distribuidor de composites. Si prefieres recibir la pieza hecha, mándanos el plano acotado o una muestra, cuántas unidades necesitas y dónde va montada, y te decimos si compensa hacerla en fibra o en otro material.
Solo la que toca el molde. En el laminado a mano, esa cara sale lisa, con el gelcoat y a la medida del molde; la de dentro queda rugosa, con la marca del tejido. Por eso, antes de hacer el molde, decidimos contigo qué cara se ve o tiene que encajar con otra pieza. Si necesitas las dos lisas, se fabrica en dos mitades o con contramolde.
Si además tienes la altura que imaginas y un boceto, mejor. Cuéntanoslo en hola@kubikaestudio.com y te explicamos cómo la haríamos y cómo quedaría anclada.