Escala real, sin redondear medidas
¿La mascota de tu marca en una feria, el protagonista de un estreno, un deportista de pie en tu tienda? Fabricamos figuras a tamaño real personalizadas de personas y personajes, a escala 1:1 y solo para empresas.
Una figura de un metro ochenta no perdona. Quien la mira se compara con ella sin darse cuenta, y un hombro ancho o una cabeza pequeña cantan desde lejos. Por eso, antes de cortar una sola pieza, cerramos contigo dónde va a estar, cuánta gente la va a tocar y por qué puerta tiene que entrar.
Para un estreno de pocos días, la fibra de vidrio es tirar el dinero. Un poliespán con poliurea aguanta de sobra. Para años en una terraza, resina o fibra.
¿Retratas a una persona real o a un personaje con licencia? Necesitas su permiso o el del titular de los derechos. Te lo pedimos antes de modelar.
Una figura con los brazos abiertos no cabe por una puerta de paso. La despiezamos por donde no se ve, con uniones atornilladas. En destino la montamos sobre una base que no se mueve.
Escala real, sin redondear medidas
Brazos y cabeza desmontables si hace falta
Lastrada o atornillada al suelo
Pintura y barniz para la intemperie
Si la persona puede venir, la escaneamos en una sesión corta: quieta, sin brillos y con el pelo recogido. Si no, trabajamos con fotos de frente, perfil y espalda, más su altura.
Modelamos en 3D y te mandamos vistas. Las revisa quien tenga que dar el visto bueno: tu equipo, el estudio dueño del personaje o la propia persona. Sin esa firma no cortamos material.
Según el uso, la figura sale de poliespán tallado, de impresión 3D a tamaño real o de molde en resina. Después, lijado, imprimación, pintura, transporte por piezas y montaje.
La que diga su ficha. Los estudios suelen tener una tabla con la altura de cada personaje, y si la marca la tiene, partimos de ella. Si no existe, la decidimos con una pregunta práctica: a qué altura queda la cara de quien se va a hacer la foto. Un personaje pequeño suele funcionar mejor a la altura de un niño que a la escala que tiene en pantalla.
Sí, si se decide antes de modelar. En figuras a tamaño real personalizadas de deportistas, el cuerpo se hace algo más delgado para que la tela caiga bien, y los brazos se desmontan para vestirla como un maniquí. Así la tienda cambia de camiseta cada temporada. En exterior no: la tela se moja y se destiñe, y la ropa va tallada y pintada en resina o fibra de vidrio.
Si lo sabemos desde el principio, sí. Una figura de photocall lleva alma de acero y una base que pesa o se atornilla al suelo. Y los brazos, pensados para que alguien se apoye. El acabado final es un barniz que se limpia con un paño húmedo. Las manos dejan marca desde el primer día.
Depende del efecto que busques. Unas figuras a tamaño real personalizadas hiperrealistas, con piel, pelo y ojos que parecen de verdad, impresionan, pero si falla un detalle de la mirada producen rechazo en vez de fotos. Un acabado de escultura, en blanco, bronce o el color de la marca, perdona más, envejece mejor y luce igual en las fotos. Antes de pintar te enseñamos un render de cada opción.
Mándanos fotos o el modelo 3D de tus figuras tamaño real personalizadas, dónde van a ir y cuánto tiempo estarán a la vista. Te respondemos con propuesta de material, montaje y precio. Si buscas un animal, pasa por esculturas de animales.