Menos carga para el paso
¿Tu hermandad, parroquia u orden necesita una imagen para la calle, un belén monumental o una copia de su titular para procesionar? Hacemos el trabajo de escultor imaginero en resina, fibra de vidrio y materiales ligeros, también para reponer piezas perdidas.
Una imagen no es una figura cualquiera. Antes de modelar queremos saber qué advocación es, quién aprueba el boceto (la junta de gobierno, el cabildo, el párroco), dónde va a estar y si saldrá en procesión. La iconografía la marcan tu hermandad y la tradición de la imagen. Nuestro trabajo es que se reconozca a primera vista.
Cada figura que sube a un paso la cargan costaleros o portadores. Si va a procesionar, la hacemos hueca, con refuerzo y anclaje oculto a peana o andas.
En la réplica de una titular no corregimos nada: ni la asimetría del rostro ni el desgaste de los dedos. Los hermanos reconocen su imagen precisamente por eso.
La resina y la fibra de vidrio no se mueven con la humedad, y una pieza hueca pesa mucho menos que una maciza. Para una imagen que sale a la calle en primavera, con lluvia o sin ella, eso cuenta.
Menos carga para el paso
Policromía protegida con barniz
Varias copias iguales si hacen falta
Anclaje oculto a andas o pedestal
Partimos de tus referencias, de fotos de la imagen antigua o de la descripción de la advocación. Con eso preparamos un boceto o un modelo 3D para que lo apruebe quien decida en tu hermandad.
Modelamos a tamaño final y sacamos molde si hace falta. Fabricamos en fibra de vidrio o en resina, como nuestras figuras de resina por encargo. Dentro, refuerzo y anclajes pensados para culto, calle o procesión.
Encarnaciones, ropajes y dorados se pintan sobre muestras que apruebas antes. Después llevamos la imagen protegida y la montamos en el templo, la capilla o la plaza, sobre su peana o en las andas.
Sí. Al ser hueca pesa poco, y con su barniz aguanta la lluvia de una salida. Lo que hay que prever desde el boceto es el anclaje a las andas o a la peana. Así la imagen no se mueve con el vaivén del paso. Si además se destina al culto, eso lo decide tu parroquia o tu diócesis, no el taller.
Sí, porque no la tocamos: la escaneamos en 3D en su capilla, sin moldes ni productos sobre la policromía. Necesitamos el permiso de quien custodia la imagen y, si tiene valor patrimonial, conviene que esté presente su restaurador. A partir del escaneado modelamos, fabricamos y policromamos la réplica igualando la original.
Sí. Junto a imágenes antiguas, en un retablo o en un paso de misterio, una policromía recién hecha canta. Igualamos el tono de las encarnaciones, apagamos los dorados y añadimos el desgaste y la pátina que tienen sus vecinas, siempre sobre muestras que aprueba tu junta. Lo que no imitamos son daños, como grietas o faltas de pintura, que luego confundirían a un restaurador.
No. Restaurar una talla antigua, sobre todo si tiene valor patrimonial, es trabajo de un conservador-restaurador, y muchas veces lo autoriza la diócesis. Un escultor imaginero entra antes o después: fabricamos la mano o el atributo que falta para que el restaurador lo coloque, o una réplica para que la original salga menos a la calle. Si tu hermandad aún no tiene restaurador, búscalo primero.
Cuéntanos para qué es la imagen (culto, procesión, exterior o belén) y mándanos fotos y medidas. Te preparamos material, forma de trabajo y presupuesto para presentarlo a tu junta. Si tu encargo no es religioso pero pide la misma mano, mira las esculturas personalizadas a medida.